Para lograr jugar al fútbol en una época en la que las mujeres no lo tenían permitido, se recogía el pelo ocultándolo con una gorra o boina entonces permisible en este incipiente nuevo sport, se vendaba el pecho y vestía con pantalones largos hasta la rodilla y camisetas holgadas que le servían para pasar desapercibida y parecer un hombre. El primer campeonato oficial de fútbol femenino en Chile comenzó el 10 de mayo de 2008, en las canchas del Complejo de la ANFP en Quilín. Otros clubes que no poseen equipo masculino y que participaron de este torneo son Boston College y el Recreativo Puerto Varas.





